PUERTA: Los Cuatro Guardianes
Los Cuatro Guardianes o Lokapalas (sánscrito: «guardianes de las cuatro direcciones») protegen tradicionalmente las puertas de los templos, lugares sagrados que deben preservarse de la entrada de espíritus o seres perjudiciales. Sirven, pues, de centinelas contra cualquier intrusión que proceda del norte, del este, del sur o del oeste.
FRISO SUPERIOR
En el azul del cielo, coronándolo todo, están los principales maestros (los dos excelentes: Nagarjuna y Asanga, los seis de Nalanda, etc.), así como todos los Budas y Bodhisttavas. En las iniciaciones en que un maestro transmite una práctica a los discípulos, deben visualizarse en las alturas a todos estos seres superiores, tal como están aquí.
COLUMNAS
En ellas están escritos en sánscrito, textos sagrados del budismo. [El Sutra de la Perfección de la Sabiduría en ocho mil versos y el tantra raíz de Guyasamaya].
Todos los objetos del templo son símbolos arquetípicos destinados a ayudarnos a desarrollar nuestras cualidades y alcanzar un estado de paz interior auténtica.
El budismo nos enseña que ya tenemos cualidades positivas, pero que debemos desarrollarlas. Lama Gangchen Rinpoche nos enseñó de una manera muy simple cómo hacerlo: cada día haciendo una cosa negativa menos y una positiva más.