‘Che-sham’ es como se dice altar en tibetano y significa «presentador de ofrendas». Presentar las ofrendas es un rito muy importante que ayuda a desarrollar la costumbre de dar, la generosidad.
Los cuencos de ofrendas contienen simbólicamente las ocho ofrendas principales:
- agua para beber; 2. agua para lavarse las manos; 3. flores; 4. incienso; 5. luz; 6.perfume; 7.comida y 8 música .
La tradición de presentar estas ofrendas tiene su origen en la antigua India y corresponde al recibimiento que se ofrecía a un huésped importante: agua para refrescarse del camino polvoriento y tórrido bebiendo y lavándose; guirnaldas de flores para engalanarlo; inciensos para aromatizar el ambiente y perfumes para el huésped; después se le agasajaba con una comida y, por último, se le regalaba el oído con música. La luz representa la claridad que disipa las tinieblas de la ignorancia.
Se considera, asimismo, que en el altar está presente Buda en cuerpo, palabra y mente. Su cuerpo son las estatuas, su palabra se simboliza mediante textos sagrados y su mente se representa mediante una estupa, que en este caso es la de Borobudur.
BOROBUDUR – una reproducción de la estupa-mandala de la isla de Java, Indonesia. La estupa original mide aproximadamente 100 metros de lado. Los niveles de la estupa representan los estados que la mente atraviesa durante nuestro desarrollo espiritual.